Cinco consejos para sembrar virtudes en niños pequeños
- Natalia Moore

- 1 oct 2024
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 3 abr 2025

Estamos llamadas a cuidar los corazones de nuestros hijos y una de las enseñanzas que debemos darles es la de forjar y cultivar sus virtudes. Esa era una de las primeras preguntas que me hacía cuando empecé a educar en casa a mis hijas. Como madres, a veces nos esforzamos porque nuestros hijos aprendan matemáticas, lenguaje, ciencias, idiomas, etc. y nos olvidamos de priorizar también otras habilidades que deben desarrollar, que son tan, o más importantes, como el área académica.
Estudios indican que el cerebro del ser humano se desarrolla entre el 80%-85% durante los primeros cinco años de vida. Dicho esto, mientras más herramientas tengamos para exponerlos a valores y virtudes, mejor será la cosecha en un futuro.
A continuación, te voy a dar cinco consejos valiosos, que estoy segura te van a ayudar a sembrar virtudes en tus hijos.
Lee en voz alta
El primer consejo es que les leas cuentos infantiles que promuevan virtudes. A través de historias, cuentos y fábulas, nos podemos poner en los zapatos de los personajes y así entendemos de una mejor manera lo que puede suceder cuando actuamos de una cierta forma, sea para bien o para mal.
Aquí abajo te escribo una sugerencia de 10 cuentos populares clasificados de acuerdo con diferentes virtudes.
La semilla de zanahoria. Por: Ruth Krauss – Perseverancia
La pequeña locomotora que sí pudo. Por: Watty Piper – Perseverancia
El pez arcoíris. Por: Marcus Pfister – Generosidad.
Panqueques, panqueques!. Por: Eric Carle – Diligencia.
La gallinita roja. (Contada por varios autores) – Diligencia.
Fábula del león y el ratón. (Contada por varios autores) – Gratitud
Fábula: “La tortuga y la liebre. (Contada por varios autores) – Perseverancia, paciencia y humildad.
Ricitos de Oro. (Contada por varios autores) – Respeto y prudencia.
Los tres cerditos. (Contada por varios autores) – Diligencia y templanza.
Caperucita Roja. (Contada por varios autores – Obediencia.

Recuenta la vida de los santos
Sin lugar a duda, relatar la historia o vida de los santos nos acerca más a anhelar y a sembrar virtudes. Los títeres siempre serán una herramienta muy divertida para contar historias. Pero, en el caso que no los tengas a la mano, hazlo con sus muñecos normales mientras juegan.
Te sugiero que cuando hagas esta actividad, primero leas la vida del santo/a para que así, tú puedas recontar la historia desde tus propias palabras, destacando la virtud que quieras resaltar. Por ejemplo: Santa Mónica es conocida por la virtud de la paciencia, San Antonio de Padua por la humildad, San Francisco de Asís por la obediencia y humildad.
A continuación, te escribo el nombre de 10 santos que nacieron en América Latina:
Santa Rosa de Lima – Patrona del Perú, América y Filipinas.
San Juan Diego de Cuauhtitlán – Patrono de los floristas.
San Martín de Porres – Patrono de la justicia social.
Santa Laura Montoya – Patrona de los que sufren discriminación.
Santo Hermano Miguel – Patrono de los catequistas y educadores.
San Oscar Romero – Arzobispo y mártir.
Santa Mariana de Jesús – Azucena de Quito, Ecuador.
Santa Teresa de los Andes – Religiosa.
Santa Narcisa de Jesús – Virgen laica.
San Alberto Hurtado – Sacerdote.
Potencia las historias con actividades escolares
Puedes reforzar las historias relatadas, jugando con plastilina o representando los personajes de los cuentos. Es importante recordar que los niños a esta edad aprenden de mejor manera, utilizando todos sus sentidos.
Puedes hacer también dibujos gigantes de los personajes y pedirles que coloreen después de haber leído el libro. Es una actividad que disfrutan mucho.

Quiero decirte que, si es posible que tú hagas dibujos grandes, si lo puedes hacer ¡créeme para tu hijo será el mejor dibujo que haya visto, porque lo hiciste tú! Si aún no te sientes segura, empieza haciendo dibujos pequeños y de a poco irás haciendo los grandes.
En el programa preescolar de educación en la fe: Mis Primeras Letras Católicas encuentras este tipo de actividades que son creativas, prácticas y guían al juego.
Reconoce las buenas acciones
Otro consejo valioso para sembrar virtudes es, ¡prestar atención a las acciones que haga tu hijo y reconocerlo! Te recomiendo que estés atento a lo que tu hijo esté haciendo y, cuando veas que haya hecho algo que demuestre un acto que refleje una determinada virtud, reconócelo y motívalo para que lo repita.
A continuación, te describo momentos que pasan en la casa y que son acciones con las que empiezan a forjar virtudes.
Tu hijo está forjando la virtud de la paciencia cuando:
Toma turnos mientras juega con otros niños.
Tú estás ocupada haciendo algo y tu hijo te pide algo que no es urgente. Y tú no respondes inmediatamente a su solicitud, sino que la atiendes una vez hayas terminado lo que estabas haciendo.
Tu hijo está forjando la virtud de la generosidad cuando:
Comparte sus juguetes/meriendas preferidas con otros.
Se va a servir una merienda, pregunta si alguien desea y lo entrega antes que él/ella se sirva.
Sale a recoger la basura en la comunidad.
Cede el puesto a una persona que lo necesite.

Tu hijo está forjando la virtud de la diligencia cuando:
Ayuda en los quehaceres de la casa, por ejemplo: Ordena sus juguetes después de terminar de jugar; o, lleva los platos a la cocina después de comer.
Ha mantenido por un determinado tiempo un hábito de ayuda de cuidado personal, sin tú tener que recordárselo, como, lavarse los dientes o las manos, tener presente el llevar ropa adecuada de acuerdo con el clima (abrigo).
Responde prontamente cuando se le pide hacer algo.
Coloca las cosas en su lugar después de haberlas utilizado, sin que un adulto se lo haya pedido.
Tu hijo está forjando la virtud del respeto cuando:
Pide permiso antes de tocar o tomar algo.
Utiliza palabras amables: Gracias, De nada, Disculpas/perdón.
Tu hijo está forjando la virtud de la gratitud cuando:
Reza, dando gracias a Dios por todo lo que nos provee.
Agradece a los demás por acciones que otros han realizado para su beneficio.
Tu hijo está forjando la virtud de la perseverancia cuando:
Está intentando lograr terminar algo como: Armar una figura con Legos, o un rompecabezas, o mejorado cómo dibujar o pintar.
Rezar
Para terminar, te voy a dar el principal consejo que cómo cristianos estamos llamados a hacer y, es: Rezar. Recuerda que tu hijo va a aprender de tu ejemplo. Ellos son mejores observadores que oyentes.
Te recomiendo que cuando recen en familia, pidan por esa virtud que están sembrando.
Mi consejo final es que mientras introduzcas más instancias para forjar virtudes, mejores serán los resultados. Los niños pequeños siempre van a receptar mejor la información si viene acompañada de una acción. Leerles o conversar con ellos por supuesto que sirve, pero se potencia más cuando durante muchas instancias repetimos de diversas formas lo que queremos enseñar y en este caso es la siembra de virtudes.
Natalia es madre educadora en el hogar. Puedes encontrar a Natalia en Instagram como @soynataliamoore.








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